Ficha 03 · Salud digestiva

Intolerancias y alergias: no son lo mismo.

Diferencias clave, cómo se diagnostican y cómo se adapta la alimentación en cada caso concreto.

Aviso: esta información es divulgativa y no sustituye un diagnóstico médico ni una valoración profesional individualizada. Más detalles en el aviso legal.
03.01

Intolerancia vs. alergia

Se usan como sinónimos en el lenguaje cotidiano, pero son dos mecanismos del cuerpo completamente distintos, y esa diferencia importa mucho a la hora de actuar.

La intolerancia alimentaria no involucra al sistema inmunitario. Suele deberse a una dificultad para digerir o procesar un componente concreto del alimento —por ejemplo, falta de la enzima lactasa para digerir la lactosa—. Los síntomas son sobre todo digestivos (hinchazón, gases, molestias, diarrea) y dependen de la cantidad ingerida: una pequeña cantidad puede tolerarse, una mayor no.

La alergia alimentaria sí implica al sistema inmunitario, que identifica una proteína del alimento como una amenaza y reacciona de forma desproporcionada. Los síntomas pueden aparecer con cantidades mínimas, se manifiestan más rápido y pueden afectar a la piel, las vías respiratorias o, en los casos más graves, provocar anafilaxia — una reacción que pone en riesgo la vida.

La diferencia clave: una intolerancia es, sobre todo, una cuestión de cantidad y malestar digestivo. Una alergia es una cuestión de sistema inmunitario y puede ser una urgencia médica.
03.02

Intolerancias más comunes

03.03

Alergias alimentarias

En una alergia, el sistema inmunitario produce anticuerpos (IgE) frente a una proteína concreta del alimento. En el siguiente contacto, esos anticuerpos desencadenan la liberación de histamina y otras sustancias, provocando la reacción alérgica.

Los alérgenos más frecuentes son: leche, huevo, frutos secos, cacahuete, pescado, marisco, soja y trigo. Los síntomas van desde picor o urticaria hasta hinchazón, dificultad respiratoria o anafilaxia en los casos graves.

Ante una reacción alérgica grave (dificultad para respirar, hinchazón de labios/garganta, mareo intenso), se trata de una urgencia médica: hay que actuar de inmediato y acudir a un servicio de emergencias. Si tienes una alergia diagnosticada, sigue siempre el protocolo indicado por tu alergólogo, incluida la medicación de rescate si te la ha prescrito.
03.04

Pruebas diagnósticas

No todas las pruebas que se comercializan tienen el mismo respaldo:

El diagnóstico correcto siempre parte de un profesional sanitario, combinando historia clínica, síntomas y la prueba adecuada para cada sospecha — nunca de un test genérico comprado por internet.

03.05

Sustituciones prácticas

Retirar un alimento sin sustituirlo bien es la forma más habitual de acabar con una dieta incompleta. Algunas ideas generales:

Lo importante en cualquier sustitución es no perder de vista el nutriente que aportaba el alimento original (calcio, fibra, proteína...) y cubrirlo por otra vía.

Próximamente

Iré añadiendo fichas específicas por alimento y las recetas adaptadas a cada intolerancia están en recetarios.