Qué son el sobrecrecimiento bacteriano y de metanógenos en el intestino delgado, y cómo se aborda la alimentación fase a fase.
El intestino delgado, a diferencia del colon, alberga de forma natural muy poca cantidad de bacterias. El SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado) ocurre cuando esa población bacteriana crece por encima de lo normal en esa zona, fermentando alimentos antes de que se hayan digerido y absorbido correctamente.
El IMO (Sobrecrecimiento de Metanógenos Intestinales) es un tipo particular, causado no por bacterias productoras de hidrógeno sino por arqueas metanógenas, que producen metano. El metano tiende a enlentecer el tránsito intestinal, por lo que el IMO suele cursar más con estreñimiento que con diarrea.
En ambos casos, esa fermentación excesiva y fuera de sitio es la que genera buena parte de los síntomas.
El síntoma más característico es la hinchazón abdominal, muchas veces visible, que empeora a lo largo del día y con determinados alimentos. Se acompaña con frecuencia de gases, dolor o molestias abdominales, y alteración del tránsito — diarrea en el SIBO de predominio hidrógeno, o estreñimiento en el IMO.
No aparece porque sí. Suele haber un factor de base que altera el movimiento normal del intestino delgado (el "barrido" que evita que las bacterias se acumulen), como:
Por eso el abordaje nutricional trata los síntomas, pero identificar y tratar la causa de fondo es lo que evita que el SIBO/IMO reaparezca una y otra vez.
La prueba de referencia es el test del aliento (breath test) con lactulosa o glucosa: se mide el hidrógeno y el metano exhalados a intervalos, tras tomar una solución con azúcar. Un aumento característico en esas mediciones sugiere sobrecrecimiento.
El manejo nutricional del SIBO/IMO no es "una dieta", es un proceso con varias fases, y saltarse alguna suele ser la razón por la que la mejoría no se mantiene:
FODMAP es el acrónimo de un grupo de carbohidratos de cadena corta (fermentables) presentes en alimentos como el trigo, la cebolla, el ajo, algunas legumbres, ciertas frutas y edulcorantes. Son alimentos sanos en general — el problema no es el alimento, es que un intestino con sobrecrecimiento los fermenta en el sitio y en la cantidad equivocada.
La dieta baja en FODMAP es una herramienta terapéutica temporal, no un patrón para mantener de por vida: se usa en la fase de reducción de síntomas y se abandona en cuanto se pasa a la reintroducción, precisamente para no perder diversidad alimentaria ni alimentar mal a la microbiota a largo plazo.
Iré añadiendo aquí el listado detallado de alimentos altos y bajos en FODMAP, y las recetas aptas para cada fase están en recetarios.